Los ocultistas del XVII y el XIX quisieron demostrar que el tarot de algún modo estaba relacionado con la cábala judía o el simbolismo egipcio, por lo que su surgimiento podría remontarse a miles de años. Ahora bien, en Europa no se tiene constancia de su existencia hasta el siglo XV, según data la baraja italiana Visconti-Sforza.

Uso de las cartas del tarot

Aunque el tarot fuese inicialmente utilizado como medio de transmisión de conocimientos, bien como herramienta filosófica bien como símbolo de la fe cristiana, su uso como sistema adivinatorio ha pervivido por muchos más siglos. El primer mazo de cartas con fines esotéricos fue creado por el francés Etteilla, a partir de los diseños marselleses imperantes.

Composición del tarot

La baraja del tarot se compone de 78 cartas de las que 22 conforman los arcanos mayores y 56 representan los arcanos menores. Los arcanos, y en particular los primeros, representan las grandes preocupaciones universales de la humanidad (la muerte, el amor, el universo…).

Cómo se echan las cartas

Para gustos, los colores. Existen multitud de formas, pero todas guardan un punto en común. Quien pregunta baraja las cartas y corta hacia la izquierda la baraja, concretamente con la mano izquierda. Tras devolverle el mazo al vidente, éste ya puede extenderlas sobre la mesa. La lectura irá siempre de izquierda a derecha.

Como cualquier otra forma de cartomancia, para aprender a echar las cartas debemos empezar por conocer la simbología de cada carta y aprender a interpretarlas por medio de estos tres métodos:

  • Método del magnetismo: con toda seguridad, el más fácil. Mediante este proceso “imantarás” las cartas con tu propia energía. Se trata de establecer un vínculo tan fuerte con la baraja mediante el tacto, por ejemplo, que te permita leerlas casi, casi instintivamente.
  • Método de la concentración: se trata de visualizar la imagen de la carta y dejarla desvanecer para dar paso a nuevas imágenes que surjan de forma natural. Requiere un alto grado de relajación y autocontrol, por lo que no es el método más recomendado para iniciarse en la lectura de cartas.
  • Método de la intuición: las cartas despiertan sensaciones en el cartomante y este a su vez dota a dichas sensaciones de significado. A la hora de poner en práctica este método, hay que tener cuidado con no dejar que el estado de ánimo del propio vidente interfiera en la correcta interpretación. Por otro lado, este método causa un gran desgaste físico y psíquico, así que no es recomendable emplearlo en sesiones seguidas.