Rocío Carrasco quiere que Belén Esteban vaya a la cárcel
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Fidel Albiac con el agua al cuello

Continúa la guerra en Telecinco entre los dos bandos. Por un lado, existe el bando mayoritario formado por los partidarios de Rocío Carrasco. Jorge Javier Vázquez y Carlota Corredera son los principales líderes, pero no los únicos. Se creen su discurso sin pruebas, le apoyan y critican e insultan a Antonio David Flores. El ex guardia civil y su hija cuentan con un apoyo minoritario. Él se expresa a través de un canal de Youtube y Rocío Flores a través de sus colaboraciones en el programa de Ana Rosa Quintana.

Telecinco ha decidido emitir la segunda parte del documental para intentar remontar la situación. Si antes se llamaba ‘Rocío: contar la verdad para seguir viva’, ahora el nombre es ‘Montealto: regreso a la casa’. En uno de los últimos capítulos, Rociito nombró a Raquel Mosquera, viuda de Pedro Carrasco, padre. Ella no se ha quedado quieta y ha plantado cara con unas duras acusaciones contra Fidel Albiac, actual pareja de Rocío Carrasco.

“Os envío este documento, para que veáis lo que dije yo ayer en el programa de donde trabajo de colaboradora. Cuando yo aporto esa documentación, se ve claramente los metros que tiene el piso. La periodista y compañera (Isabel Rábago), a través de supuestamente llamaditas del maestro (Fidel Albiac) que dirige la orquesta, quería dar a entender que se había tasado el piso por 160m o algo más, para decir que estaban mal las cuentas. Si no digo esto, ya me conocéis y no me quedo a gusto”, ha escrito Raquel Mosquera, en su cuenta de Instagram, después de haber hablado claro ya en ‘Viva la Vida’.

“Recordar que la hija de mi marido reconoció el error unos años más tarde firmando el documento que firmó, que no se hicieron bien las cosas por su parte. Teniéndome que aportar un dinero, sin llegar al que realmente me correspondía, todo ello tras la demanda que la puse”, añade.

Todo empezó por las palabras de Carrasco en las que cuestionaba la herencia que Mosquera recibió de su fallecido esposo y los metros tasados del piso en Paseo de la Habana (Madrid) que recibió. Queda claro, por tanto, que el piso se tasó por poco más de 70 metros cuadrados, cuando tenía muchos más en realidad.