La Infanta Elena
La Infanta Elena FOTO-Europa Press
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La estrategia de la Infanta Elena para esquivar a la prensa tras las nuevas imágenes de Urdangarín con Ainhoa Armentia

Complicados momentos para la Infanta Cristina tras la publicación de unas imágenes en la revista Hola que desvelan que no solo no se ha acabado la relación de Iñaki Urdangarín y Ainhoa Armentia, sino que se ha afianzado en los últimos tiempos y la incipiente ‘pareja’ ya se deja ver con relativa normalidad por Vitoria.

Así, además de entrar y salir al mismo tiempo de su trabajo en la consultoría ‘Imaz & Asociados’ – cuando antes lo hacían con minutos de diferencia – el exduque de Palma va a clases de yoga con su amiga especial, con la que habría sido pillado dándose un beso en el local donde ambos comparten su hobbie al margen de miradas indiscretas.

Unas imágenes que no habrían sentado bien en el seno de la familia de Doña Cristina, a pesar de que la hermana del Rey Felipe VI tiene claro que no hay marcha atrás en su separación del que fue su marido durante casi 25 años, al que no piensa perdonar y del que podría iniciar los trámites de divorcio de modo inminente.

Mientras la exduquesa de Palma se refugia en Ginebra con su hija Irene, hemos podido preguntar a la Infanta Elena cómo se ha tomado su hermana este afianzamiento de la especial amistad de Urdangarín con Ainhoa Armentia en los últimos tiempos pero, como en ella es habitual, prefiere guardar silencio sobre la delicada situación que está atravesando Doña Cristina.

Intentando esquivar a la prensa, la primogénita de los Reyes Eméritos ha cambiado su rutina habitual y, consciente de la presencia de reporteros a las puertas de su casa, ha salido de la misma oculta en el coche de sus escoltas, en el que la hemos visto llegar a su puesto de trabajo en la Fundación Mapfre, cuando normalmente lo hace al volante de su propio vehículo. Una estrategia para evitar las preguntas relacionadas con la relación de su todavía cuñado, Iñaki Urdangarín, con Ainhoa Armentia, sobre la que muy seria la Infanta Elena mantiene un absoluto silencio.