Karlos Arguiñano pide a Vladimir Putin que pare la guerra
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Karlos Arguiñano pierde dinero

Karlos Arguiñano es uno de los cocineros más conocidos y más queridos de España. Quizás no es el mejor, pero sí el más simpático y el que se ha ganado el cariño de todas las familias. El chef de Zarautz ha enseñado a cocinar a millones de españoles platos sencillos y con “mucho fundamento”. Y lo más importante, con ingredientes baratos y que se pueden encontrar en todos los supermercados.

También es una persona muy polifacética. No sólo se dedica a la cocina, sino que también tiene otros negocios. Produce vino, aceite y también otros productos de gran valor culinario. Sin embargo, ahora lo está pasando muy mal. No solo por la situación complicada que vive su mujer a raíz de la pandemia, que se niega a salir de casa porque tiene mucho miedo, sino porque no ve a sus nietos: “Estamos atravesando un momento difícil… En nueve meses no he abrazado a ninguno de mis nietos. Eso es lo que más duro se me está haciendo”, aseguraba en una entrevista con Pablo Motos.

El Baiko Kirola SL es un negocio de pelota vasca que no está pasando por su mejor momento. Es uno de los más importantes de Euskadi y Karlos Arguiñano está asumiendo pérdidas. Vanitatis, que ha publicado sus cuentas de 2020, la empresa tiene hasta 146.637 euros de pérdidas, una cantidad que se explica por culpa de la pandemia, ya que durante este año facturó un millón de euros menos que en 2019.

Arguiñano, muy a su pesar, tuvo que convocar un ERE para salvar la situación: “El 12 de marzo de 2020, ante la evolución de la crisis sanitaria provocada por la pandemia del Covid-19, se suspendieron todo tipo de festivales deportivos y campeonatos en la disciplina de pelota a mano. Dicha suspensión afectó a toda la plantilla de la empresa ya que su dedicación profesional se encuentra directamente relacionada con la celebración de estos eventos deportivos”, se pudo leer en su momento en un comunicado.

De momento, el cocinero y empresario confía en que la situación económica mejorará. Por ahora, la empresa sigue en pie, no se vende ni se cierra.