Los trucos para evitar labios cortados en verano
Los trucos para evitar labios cortados en verano FOTO - Europa Press
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Labios cortados en verano. ¿Cómo evitarlos y presumir de una boca jugosa e hidratada?

Como las manos o nuestra cara, los labios necesitan una protección extra con la subida de temperaturas. Sufren el intenso calor y el impacto directo del sol quizás más que otras partes del cuerpo o del rostro, ya que se trata de una piel más fina y diferente, sin rastro de melanina y con pocas glándulas sebáceas, por tanto, con menos lípidos para protegerlos. ¿Las consecuencias? Unos labios resecos, agrietados o cortados.

La solución para presumir de una boca jugosa y sana este verano no es otra que mantener nuestros labios hidratados, y para ello es tan importante una buena dieta rica en micronutrientes y vitaminas, como el uso adecuado de cosméticos que específicamente estén formulados para el área de los labios.

“Un buen bálsamo hidratante, con protección solar y usado a diario en combinación con altas dosis de agua, es la solución perfecta” para olvidarnos estas vacaciones de la molestia que supone que nuestros labios se agrieten y se corten, como nos cuenta Víctor López, del grupo TH Cosméticos que comercializa en España la firma California Mango.

Otras soluciones que pueden ayudar a que nuestros labios no sufran están en el uso de un humidificador en casa – ya que los aires acondicionados resecan mucho el ambiente – y como rutina semanal, es recomendable exfoliar bien los labios para eliminar esos pequeños trozos de piel levantada.

En cuánto al uso de labiales o bálsamos, es importante que tengan factor de protección solar y aplicarlo una o dos veces al día según sea su estado: “Una vez tengamos el cosmético en nuestros labios, debemos evitar actos reflejos como morderlos o humedecerlos con la lengua, acciones que no son inocuas pues producen más deshidratación” puntualiza Andrés Martín de California Dreaming, distribuidora española de la firma cosmética norteamericana Raw Elements.

Además, es importante no comer o beber después de aplicar el bálsamo o protector labial si tenemos los labios excesivamente secos y cortados, así como evitar que se mezcle con la pasta de dientes cuando vayamos a cepillarnos. Aunque en ocasiones sea complicado, debemos intentar no retirar los pellejos con nuestros dedos, ya que podríamos infectar la zona, causar más irritación o heridas, agravando así nuestro problema.

Si aun así tus labios continúan secos y agrietados, aparca la barra de cacao de toda la vida que siempre llevamos en el bolso y apuesta por un buen protector labial que debe cumplir unos requisitos que lo conviertan en el elegido entre tantos como podemos encontrar. Dos aspectos que debemos observar al comprar son el factor solar, que no baje de 15, o si contiene o no vitamina E, por ser un gran antioxidante e hidratante.