Sergi González
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Sergi González, sin equipo

El fútbol no sólo tiene caras alegres, simpáticas y agradables. También tiene caras amargas. Sergio González Testón, más conocido como Sergi, le está tocando bailar con la más fea después de haber debutado de manera oficial con el Atlético de Madrid. Jugó tres partidos con el equipo del Cholo Simeone y ahora se encuentra sin equipo. Actualmente se encuentra concentrado en la Selección de la AFE, un combinado de jugadores sin equipo que siguen entrenándose para lograr una segunda oportunidad.

Su caso es curioso. Se formó en la Academia del Atlético de Madrid. Consiguió ser el segundo lateral izquierdo de la plantilla, con una dura competencia con el lateral titular, Filipe Luis. Sin embargo, poco después pasó a un tercer plano, ya que Lucas Hernández le arrebató la posición y tuvo un papel muy importante en el equipo colchonero.

Sus presencias fueron básicamente en partidos de Copa del Rey. Son los encuentros en los que los técnicos suelen dar oportunidades a jóvenes y a jugadores no titulares para que dispongan de minutos. En este sentido, llegó a jugar dos partidos de la Copa del Rey, en concreto ante el Elche y el Lleida. También debutó en competiciones europeas, en concreto en un partido de la Europa League ante el Copenhague.

Cuando terminó su contrato con el club colchonero firmó por el FC Ararat-Armenia, con quién ganó la liga de este país. Fue una mala decisión y no fue feliz. Luego regresó al Alavés, pero el club vitoriano le cedió al NK Instr de Croacia. Allí también ganó competiciones locales.

Sergi mira para atrás y considera que ha tomado decisiones equivocadas: “se pasa mal. De estar compitiendo al más alto nivel a estar sin equipo, no es una situación fácil. De todo lo que me ha pasado me quedó con que hay que tener los pies en la tierra. Un día estás entrenando a las órdenes de Simeone y otro día estás fuera del fútbol”.

Queda claro que no todo en el fútbol es felicidad. El caso de este madrileño de Los Molinos es un claro ejemplo de que los futbolistas también sufren mucho.


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