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¿Cuán importante crees que es la comunicación en tu pareja? Aunque a todos nos gustaría entendernos mejor, con mucha frecuencia nos encontramos discutiendo acaloradamente sobre cualquier cosa, intentamos explicar o hacer cambiar al otro de parecer sin éxito y todo termina alzando la voz o con distanciamiento.

Desde hace más de treinta años, investigadores y psicólogos de todo el mundo estudian la forma en que las parejas se comunican y de qué manera esta influye en su bienestar y en la solidez del vínculo que les une. Así han concluido que cuando dos personas ponen en marcha una acción comunicativa, se están intentando entender dos mundos absolutamente dispares, que no solo difieren en su estilo de comunicación, sino también en su intereses e intenciones, aunque en muchas ocasiones ni ellas mismas sean conscientes de cuáles son.

Sin duda, saber comunicarnos bien puede ser fundamental para la salud de nuestro vínculo íntimo, ya que puede alejarnos o acercarnos, hacernos sentir tremendamente dichosos o hundirnos en la más terrible frustración. Por eso es fundamental que tengas en cuenta algunas claves básicas que te ayudarán a comunicarte en la intimidad.

Comunicar no significa hablar

Hay silencios que pueden decir mucho más que mil palabras. Para que nuestra información sea bien recibida tenemos que ser capaces de abrirnos al otro, mostrar nuestras intenciones y ser conscientes de lo que queremos conseguir con lo que comunicamos. Recuerda que tu pareja no es tu terapeuta, ni tú el de tu pareja. Si necesitas terapia de pareja en Madrid, puedes encontrar un psicólogo experto en Capital Psicólogos.

Si no sabes cuáles son tus intenciones es posible que tengas intenciones “secretas”

¿Qué es lo que realmente quieres conseguir con esta conversación? Nuestras intenciones “secretas” son aquellas que ni tan siquiera conocemos conscientemente o que no queremos reconocer. ¿Quieres que te den la razón? ¿Quieres salirte sí o sí con la tuya? ¿Estás expresando una cosa, pero en realidad quieres otra?

Si mis intenciones no son sanas mi conversación tampoco lo será y puede que no acabe bien. Que mi pareja me dé siempre la razón, no hace que nuestro vínculo mejore y crezca. Es necesario que estés abierto a los gustos, opiniones, deseos y expectativas del otro. Por ello: antes de comunicar, pregúntate qué es lo que realmente quieres.

Exprésate pero no ataques

“Es que tú…” Una de las reglas básicas para una comunicación empática y eficaz es dejar de utilizar las llamadas “expresiones tú” y cambiarlas por la expresión sincera de tus sentimientos y tu punto de vista particular, estando abierto a escuchar el del otro. Un “es que tú no me comprendes” puede ser cambiado por un maravilloso “no me siento comprendido”.

Focalízate en lo que importa

¿Qué es lo que realmente importa en esta conversación? ¿Sobre qué se debate? Si el problema radica en que las tareas de la casa no están equitativamente repartidas, lo que importa es la negociación, no si tu pareja es capaz o no de ver lo mucho que haces por ella o si su madre se entromete demasiado en vuestra relación, eso sería otro tema. Si intentas solucionar en una sola discusión todos los temas pendientes de la pareja, es normal que salten chispas. Por mucho que te cueste, ¡cíñete a lo que estáis discutiendo!

Todos podemos aprender a comunicarnos positiva y empáticamente en las relaciones más íntimas. Existen técnicas apropiadas para ello y ponerlas en práctica nos proporciona más paz, armonía y capacidad para dialogar.