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En el último siglo, Berlín ha sufrido más cambios de identidad que Bob Dylan. Para mucha gente, Berlín evoca imágenes desafortunadas de la Segunda Guerra Mundial o estereotipos de pantalones de cuero, pero la realidad es que Berlín es una ciudad vibrante del siglo XXI.

A menudo, el conflicto entre el Viejo Berlín y el Nuevo Berlín abruma a los visitantes, por lo que esta breve guía introductoria pretende exponer algunos lugares imprescindibles a los que se puede acceder a pie.

Lo más probable es que su viaje comience en la nueva Hautbahnhof (estación principal de trenes), que se encuentra cerca del edificio del Parlamento alemán (Reichstag).

Una buena forma de superar el jet lag es esperar en la sustanciosa cola para subir a la cúpula de cristal del edificio, que ofrece una buena vista “de entrada” de la ciudad.

Después del Reichstag, se puede caminar hasta la Brandenburger Tor y admirar la estatua situada en lo alto de la puerta.

Junto a la puerta se encuentra el Hotel Adlon, que últimamente es más famoso por las escapadas de Michael Jackson con sus bebés que por su glamurosa clientela y por el hecho de que la reina Isabel II sea propietaria de parte del hotel.

De paseo por Berlín

En un día agradable, es un buen lugar para sentarse a tomar un café o comer algo rápido: Berlín es famosa tanto por sus salchichas como por sus döner kebabs, traídos a Alemania por la importante minoría turca.

Después de un döner y algunas fotos, lo siguiente es caminar por Unter den Linden en dirección a la Fernsehturm (torre de televisión) y Alexanderplatz. En la Fernsehturm se puede volver a hacer una larga cola para tener la oportunidad de subir los 368 metros para ver toda la ciudad.

Una vez en la cima, sin embargo, se puede comer en el restaurante más alto de la ciudad, que en realidad gira 360 grados aproximadamente cada 30 minutos.

En los alrededores de Under den Linden hay muchas tiendas y cafés de calidad, como la gran Dussmann Kulturkaufhaus (tienda de libros, música y medios de comunicación).

Unter den Linden se cruza con Friedrichstra que está cerca de la histórica Museuminsel (literalmente: isla de los museos, en realidad es más bien una península).

Ningún viaje a Berlín está completo sin una visita a esta zona, especialmente para ver las inestimables antigüedades del Pergamon.

Allí hay audioguías gratuitas en muchos idiomas, así que, aunque no sea un experto en clásicos, se convertirá en uno. Como la Museuminsel está formada por el río Spree, una forma agradable de pasar la tarde es en una de las muchas excursiones en barco que ofrecen varias empresas.

Complejo artístico Tacheles

Un lugar popular es el complejo artístico Tacheles, situado en la Oranienburger Strasse. Comenzó como una okupa anarquista y ahora cuenta con bares, galerías, teatros y un cine entre sus muros.

Durante el día es gratis entrar y curiosear o comprar en las galerías de los muchos artistas locales que exponen aquí.

En el último siglo, Berlín ha sufrido más cambios de identidad que Bob Dylan. Para mucha gente, Berlín evoca imágenes desafortunadas de la Segunda Guerra Mundial o estereotipos de los pantalones lederhosen, pero la realidad es que Berlín es una ciudad vibrante del siglo XXI.

A menudo, el conflicto entre el Viejo Berlín y el Nuevo Berlín abruma a los visitantes, por lo que esta breve guía introductoria pretende exponer algunos lugares imprescindibles a los que se puede acceder a pie.

Lo más probable es que su viaje comience en la nueva Hautbahnhof (estación principal de trenes), que se encuentra cerca del edificio del Parlamento alemán (Reichstag).