Nuria Picado: «El Centro de Artes se abre al barrio de Arganzuela»

Las luces de la mañana entran por los ventanales de la nave 11 cuando Nuria Picado abre la puerta de su despacho. Apenas lleva unos meses en el cargo y ya tiene sobre la mesa el calendario completo de la próxima temporada. La directora del Centro de Artes de Matadero Madrid recibe a este medio con la cercanía de quien conoce cada rincón del edificio y la energía de quien asume un proyecto que considera estratégico para el distrito de Arganzuela.

La conversación gira en torno a una programación que, según adelanta, estará atravesada por la experimentación, la memoria del espacio y la apertura a los vecinos. Picado defiende un modelo donde la creación local dialogue con las grandes escenas internacionales, sin convertir el espacio en un simple escaparate de tendencias externas.

Para la nueva responsable, la próxima temporada es una oportunidad de repensar el equilibrio entre artistas emergentes y nombres consolidados, entre formatos clásicos y lenguajes híbridos. «Queremos que cualquier persona que pase por la puerta encuentre algo que le interese, le desafíe o le emocione», resume.

Una trayectoria ligada a la creación contemporánea

Nuria Picado llega al Matadero tras casi una década al frente de programas de artes escénicas en distintos centros de creación europeos. Su formación como dramaturga y comisaria independiente le ha permitido trabajar en festivales de pequeño formato y en proyectos institucionales de gran escala. Esa doble mirada, explica, marca ahora su manera de entender el Centro de Artes.

«He pasado años viendo cómo los artistas necesitan tiempo, recursos y un espacio donde equivocarse sin presión», señala. Esa filosofía se traducirá, según adelanta, en residencias más largas, en procesos de trabajo abiertos al público y en un acompañamiento curatorial que vaya más allá del estreno puntual de una pieza.

Los ejes de la nueva programación

La programación del Centro de Artes se articulará en torno a tres ejes. El primero, dedicado a las artes vivas, apostará por formatos escénicos contemporáneos que mezclan teatro físico, danza y performance. El segundo se centrará en las prácticas visuales y la imagen en movimiento, con ciclos que dialogarán con la Cineteca y con la oferta audiovisual de la ciudad.

El tercer eje, el más ambicioso en palabras de Picado, será el de los laboratorios ciudadanos. Se trata de proyectos de creación colectiva en los que los vecinos podrán participar como coinvestigadores. «Aquí el público se convierte en parte del proceso creativo», resume.

El Centro de Artes como punto de encuentro vecinal

Una de las preguntas clave de la entrevista ha sido cómo evitar que Matadero se perciba como un espacio ajeno al barrio. Picado es consciente del reto y por eso anuncia una batería de actividades gratuitas, horarios extendidos y mediación cultural con asociaciones del distrito.

La intención, añade, es que la oferta dialogue con la memoria del propio edificio, con su pasado como matadero municipal y con las historias obreras que perviven en las familias de la zona. Para ello, el Centro colaborará con entidades vecinales y centros educativos de Arganzuela, a fin de que las propuestas nazcan también desde abajo.

Alianzas con Naves, Cineteca y Circo Price

El Centro de Artes no trabaja solo. Picado subraya la coordinación con el Teatro Español y sus Naves del Español en Matadero, con la Cineteca y con el Circo Price, otros tres equipamientos culturales del distrito que comparten públicos y retos logísticos.

Esa red interna permite programar pases conjuntos, intercambios de artistas y campañas de comunicación unificadas. Para los vecinos que quieran planificar su agenda, Diario Arganzuela recogerá cada mes un mapa completo de citas en estos cuatro escenarios, facilitando la reserva y la compra de entradas desde una sola mirada.

Residencias, retos y futuro de la próxima temporada

Otro anuncio importante tiene que ver con el programa de residencias artísticas. A partir de septiembre se abrirá una convocatoria pública para creadores nacionales e internacionales, con estancias de entre uno y seis meses y dotaciones económicas revisadas al alza. El Centro lanzará también una línea de micro-residencias exprés de dos semanas, pensada para artistas locales que necesiten un espacio y un impulso para desarrollar un proyecto en marcha.

Preguntada por las dificultades que prevé, Picado menciona la competencia con otras capitales europeas por talento, la necesidad de mantener una oferta estable sin renunciar a la experimentación y un reto logístico concreto: recuerda que durante el otoño habrá cortes en Legazpi que pueden afectar a la llegada de público. La directora confía en que la oferta sea lo bastante atractiva como para que los visitantes opten por venir en transporte público alternativo, en bicicleta o a pie.

Espacio Disciplina principal Público habitual Entrada media
Centro de Artes Artes vivas y visuales Adulto joven y familias 12-18 €
Naves del Español Teatro contemporáneo Público adulto 15-22 €
Cineteca Cine y documental Todos los públicos 4-7 €
Circo Price Circo y clown Público familiar 10-25 €

Recomendaciones para aprovechar la nueva temporada

Para quienes quieran sacarle partido al calendario del Centro de Artes y del conjunto de equipamientos del distrito, conviene tener en cuenta algunas claves prácticas que la propia Picado y su equipo han adelantado en la entrevista. La idea es combinar la oferta cultural con los ritmos del barrio, aprovechar los días de programación gratuita y no perderse los formatos más experimentales, que suelen colgar el cartel de completo con rapidez.